El Acta de Independencia de la República de Venezuela

 


    El día 05 de julio de 1811, el Congreso Constituyente de Venezuela, con representación de las provincias de Caracas, Cumaná, Margarita, Barcelona, Barinas, Mérida y Trujillo, declaró la independencia absoluta de Venezuela. Este Congreso vino a ser una consecuencia de los sucesos del 19 de abril de 1810, cuando se creó la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII y en el pensamiento de líderes de este movimiento, se perfilaba la idea de convocar a un congreso para definir la situación de las Provincias que conformaban la Capitanía General de Venezuela.
Este Congreso se reunió el 02 de marzo de 1811 en la casa del Conde de San Javier (actual esquina de El Conde), en Caracas, con la presencia inicial de 30 diputados de las provincias antes mencionadas, mientras esperaban por la llegada de otros diputados elegidos de acuerdo al instructivo elaborado al respecto, y la incorporación de algunos suplentes de los diputados nombrados a ocupar cargos en el Ejecutivo. Posteriormente, el Cuerpo se trasladó a la capilla del Seminario Santa Rosa de Lima, (actual sede del Concejo Municipal de Caracas). No participaron las Provincias de Guayana, Maracaibo y Coro, por estar en manos realistas, declarándose a favor de España.

    Todas las autoridades civiles y militares juraron y reconocieron al Congreso General de las Provincias Unidas de Venezuela como la máxima autoridad, por ser representantes de la soberanía popular, tomando posteriormente dicho cuerpo el título de Supremo Congreso de Venezuela. Fue su Presidente el diputado Felipe Fermín Paúl, vicepresidente el diputado Mariano de la Cova y el secretario diputado Miguel José Sanz. Es importante acotar que el día 06 de marzo fue nombrado por el Congreso el Poder Ejecutivo, formado por tres personas, quienes se turnarían semanalmente para ejercer la Presidencia. Fueron sus integrantes: Cristóbal de Mendoza, jurista; Juan de Escalona, militar y Baltasar Padrón, hacendista. De esta manera, la antigua Junta Suprema quedó eliminada. Las funciones de Presidente y Vicepresidente del Congreso durarían un mes y se nombrarían nuevas autoridades.
La Comisión Constituyente de 1811
Pinturas de Izq. a Der. (Detalle): Martín Tovar y Tovar,
Juan Lovera, Pablo W. Hernández y Juan Lovera
El 16 de marzo fue nombrada una comisión integrada por los diputados Francisco Javier de Ustáriz, Juan Germán Roscio y Martín Tovar Ponte, para redactar un proyecto de Constitución. En el mes de junio fue nombrado secretario del Cuerpo a Francisco Isnardi, quien no era diputado.


    Esa misma tarde, el Congreso se reunió nuevamente comisionando al Diputado Juan Germán Roscio y al Secretario Francisco Isnardi a redactar el Acta de Independencia; a los diputados Francisco de Miranda, Lino de Clemente y José de Sata y Bussy, para diseñar la bandera y la escarapela nacional; y al Diputado Felipe Fermín Paúl, para redactar el texto del juramento que tenían que prestar todos los ciudadanos, acatando el nuevo régimen. El Acta de Independencia redactada por Roscio e Isnardi fue leída en la sesión del Congreso y aprobada el día 07 de julio. El día 08 de julio fue firmada por 38 diputados presentes y por el secretario y entregada al Poder Ejecutivo Plural, por una comisión del Congreso, constituida por los diputados Juan Germán Roscio y Fernando Toro, acompañados por Francisco Isnardi. 
El día 08 de julio fue firmada por 38 diputados presentes y por el secretario y entregada al Poder Ejecutivo Plural, por una comisión del Congreso, constituida por los diputados Juan Germán Roscio y Fernando Toro, acompañados por Francisco Isnardi.
Ese mismo día 08 de julio, el Poder Ejecutivo (El Triunvirato) refrendó dicha Acta, ordenando su publicación, siendo el Presidente de turno Cristóbal de Mendoza, convirtiéndose en el primer Presidente de Venezuela, una vez declarada la Independencia. El texto del Acta de Independencia fue publicado el día 11 de julio de 1811 en el semanario N°2 del Congreso Constituyente El Publicista
Portada de la Gaceta de Caracas
N°40 (09/07/1811)
El día domingo 14 de julio se hizo en Caracas la proclamación pública y solemne del Acta de Independencia, siendo leído su texto en voz alta y clara por José Tomás Sanabria, en las plazas y principales esquinas de la ciudad, seguido por redoble de tambores. El día 16 de julio de 1811 el texto del Acta fue impreso en la Gaceta de Caracas, incluyendo al final el decreto refrendatorio del Poder Ejecutivo.

El Paso de Los Andes: 202 años de esta hazaña

Antecedentes:

Rafael Salas Alzamora
Museo Nacional de Ecuador
Quito, Ecuador
    
En el primer semestre del año 1819, el Libertador Simón Bolívar está en pleno desarrollo con la Campaña de Apure y para el 21 de abril se encuentra acampando en Rincón Hondo, mientras que el Gral. Pablo Morillo, Jefe del ejército español, se retira del Alto Apure el 1 ero. de mayo y se sitúa en Calabozo. El invierno o período de lluvia ha llegado y era casi imposible continuar operaciones de guerra en el llano. Estando ambos ejércitos retirados en sus cuarteles, ninguno podía obtener inteligencia del otro. Al inicio del mes de mayo de 1819, Bolívar sabe de la importancia política y militar del antiguo virreinato de Santa Fe, así como de sus cuantiosos recursos económicos. Comprende lo importante de obtener ventajas si invadía la Nueva Granada con buen éxito, porque además de privar a los españoles de las inmensas riquezas de esa provincia, también le permitiría entablar comunicaciones con los patriotas de Chile. Además, la Nueva Granada se consideraba segura de cualquier invasión.

Martín Tovar y Tovar (1874)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    
Mientras tanto, el Gral. Francisco de Paula Santander mantenía informado al Libertador, desde la Provincia de Casanare, en su intento de levantar el ánimo de los habitantes de la región, con panfletos, periódicos, boletines y obteniendo algunos triunfos sobre una división española del Gral. José María Barreiro, desalojándola de Pore y retirándose a Tunja. Con respecto a la idea de Bolívar de invadir Nueva Granada, sabía que la campaña era una tarea difícil, de muchos obstáculos, pero el fin la justificaba. Otra dificultad de la campaña era convencer al Gral. José Antonio Páez de colaborar con el proyecto, a sabiendas que sin la ayuda de los llaneros, nada podía hacerse y separarlos de su suelo, dejando familias desasistidas, después de penosas fatigas, por ello sería muy complejo convencer a Páez. Sin embargo, se le planteó parte del plan, las dificultades para mantener el ejército en Barinas durante las lluvias y de la importancia del proyecto. Páez aceptó en forma aparente el proyecto. Si Páez estaba de acuerdo, Bolívar consideraba que los otros jefes militares también lo estarían.

Junta de Guerra para la invasión de
Nueva Granada 23 de mayo de 1819
Ernst Erwin Oehme
Palacio Federal Legislativo, Caracas, Venezuela
    
En fecha 23 de mayo de 1819, en marcha hacia Mantecal, en la aldea El Setenta, Bolívar convocó a una Junta de Guerra, la cual se reunió en una choza arruinada, asistiendo los jefes militares Carlos Soublette, José Antonio Anzoátegui, Guillermo Iribarren, Manuel Manríquez, Briceño Méndez, José Antonio Rangel, Cruz Carrillo, James Rooke y Ambrosio Plaza. Tomaron asiento sobre cráneos blanqueados de ganado. Bolívar expone su plan, indicando que la invasión se haría por Cúcuta, mientras Santander hacía una maniobra de diversión por Casanare. Pero, este no era el verdadero plan y Bolívar pidió reserva a todos los presentes.

Mapa que muestra la ruta del Ejército Libertador en el Paso de los Andes (1819)
Gustavo Machado Guzmán (1998)

Federico de Madrazo
Museo Bolivariano
Caracas, Venezuela
    El Vicepresidente Zea quedaba encargado del mando en Venezuela y transmitiría las instrucciones de Bolívar a todos los jefes militares. Al Gral. Santiago Mariño le ordenó regresar a Angostura y ocupar su puesto en el Congreso. Como nota lamentable, en Guasdualito desertó el escuadrón Húsares, sin que su comandante, Cnel. Guillermo Iribarren, pudiera evitarlo. El día 04 de junio de 1819 continuaron la marcha, atravesando el Arauca; del 06 al 07 cruzaron el estero de Cachicamo; del 08 al 12 los ríos Lipa, Ele, Guilote y Cravo; el día 14, llegaron a la población de Tame, en estado lastimoso, descansando hasta el día 17 cuando se les unió parte de la división de Santander. Las lluvias caían a torrentes; las sabanas se inundaban completamente; los riachuelos se habían convertidos en ríos navegables, desbordando sus cauces, haciendo pesado el traslado de pertrechos. Durante siete días las tropas marcharon con el agua hasta la cintura, acampando en algunas áreas donde el agua no había cubierto la tierra. Por abrigo, el soldado sólo llevaba una frazada, que la usaba más para cubrir su armamento que a sí mismo.

Martín Tovar y Tovar (1874)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    A partir de ahora, el ejército quedó organizado de la siguiente manera: General en Jefe: Simón Bolívar; Jefe de Estado Mayor General: Gral. Carlos Soublette; División de Vanguardia: Gral. Francisco de Paula Santander, con 1.200 hombres; División de Retaguardia: Gral. José Antonio Anzoátegui, con 2.000 hombres. Total de hombres: 3.200. El día 18 de junio continuaron la marcha, por un camino totalmente inundado, bajo una incesante lluvia, llegando a Pore, capital de Casanare, el día 22 de junio, habiendo marchado hasta ahora poco más de 600 Km, sintiendo el rigor del frío con toda su fuerza. Durante cuatro días las tropas subieron por precipicios escarpados, bajo una lluvia helada día y noche, los animales muriendo en la marcha y las enfermedades comenzando a azotar a las tropas. Esta naturaleza extraña tenía a los hombres estupefactos. Bolívar, firme, reanimaba constantemente a los hombres.


Paso del Ejército Libertador por Pisba (Detalle)
Francisco Antonio Cano, Quinta la Magdalena, Bogotá, Colombia
    El día 23 continuaron hacia Nuchia, llegando al pueblo de Morocoto el día 24, al pie de la cordillera andina. Santander continuó con su vanguardia la marcha y en la población de Paya desalojaron a unos 300 realistas que defendían dicha posición; estos se retiraron a Labranza Grande, en espera de los patriotas. Aunque Bolívar, inicialmente iba a tomar ese camino, cambia su decisión y continúa el avance del ejército por la vía del Páramo de Pisba, la cual estaba en desuso. En Labranza Grande, hubieran tenido que combatir mucho en desventaja, mientras que por Pisba, siendo más difícil el paso, no había presencia realista. Mientras tanto, en Venezuela, El Gral. Páez pone objeciones al plan de Bolívar, al temer que sus llaneros, en la vía a Cúcuta, desertaran por las irregularidades del terreno montañoso, además de lo imposibilitado para usar la caballería. El día 14 de junio desaloja una guerrilla en Boca del Monte, en la zona montañosa de San Camilo. Desiste seguir y regresa Guasdualito. El 15 de junio le informa al Libertador su retirada e intención de marchar a Barinas, contra una división de 1.000 hombres, pero finalmente se va a Achaguas.

Paso de los Andes (Detalle)
Tito Salas (1911)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    Después de algunos días de descanso, Bolívar continúa la marcha el 02 de julio. Esa noche acamparon al pie del Páramo de Pisba. Lo que habían vivido hasta ahora era nada comparado con lo que se aproximaba. Esa noche los recibió una helada lluvia de granizo. Al día siguiente, iniciaron el cruce del Páramo, totalmente desprovisto de vegetación. Ese fue un día fatal para el ejército. Muchos soldados caían y al poco tiempo morían, a causa de enfermedad y frío. El día 05 de julio, llegó la división del Gral. Santander a Socha, Provincia de Tunja, arribando al día siguiente la división del Gral. Anzoátegui. Allí el ejército es atendido en el pueblo por los habitantes del lugar. Todos los animales murieron en la travesía. El estado de los soldados era lamentable. Bolívar tomó medidas extraordinarias para atender enfermos, recoger los dispersos y el armamento extraviado. Grande fue la sorpresa del Gral. Barreiro al conocer la noticia de la presencia de Bolívar en ese lugar, llegado a través del páramo, por lo que comenzó a reorganizar sus fuerzas. Mientras tanto, Bolívar sigue en la preparación de su ejército, nutriéndose de hombres, animales y alimentos. De allí en adelante, surgen las estrategias y tácticas y se desarrollan varios combates, destacándose la Batalla de Pantano de Vargas el 25 de julio de 1819 y la Batalla de Boyacá, el 07 de agosto de 1819, con la cual se conquistó la Provincia de Nueva Granada y se derrota al ejército español.

    El logro del Libertador Simón Bolívar al cruzar los Andes por el Páramo de Pisba, lo cual se consideraba imposible, se constituyó en una hazaña comparable a la de Aníbal al cruzar los Alpes en el año 218 a.C., durante la Segunda Guerra Púnica. El costo humano fue altísimo: murieron unos 2.000 hombres, incluyendo miembros de la Legión Británica, pero esta campaña fue el inicio de lo que vendría después: la creación de la República de Colombia, la Batalla de Carabobo, la Batalla de Pichincha y la Batalla de Ayacucho, todas ellas con sentido de libertad y creación de naciones.


19 de Abril de 1810... Primer Paso a la Independencia


Grabado de Francisco de Paula Martí sobre
Dibujo de Zacarías Velázquez (1814)
    El 23 de marzo de 1808, tropas francesas ocupan Madrid, siendo recibido el Mariscal Murat por Fernando VII como aliado, de acuerdo al Tratado de Fontainebleau. Pero, Napoleón Bonaparte, viendo el vacío de poder en España, y que tanto el padre como el hijo acudían a él en solicitud de apoyo, convocó a ambos a Bayona, logrando de ellos la abdicación del trono a su favor el 05 de mayo de 1808, cediendo la Corona española a su hermano José Bonaparte, el 06 de junio de 1808, con la denominación de José I.
    Desde el mes de mayo de 1808, se iniciaron en Madrid levantamientos del pueblo contra los franceses, formándose en muchas provincias españolas juntas de gobierno, en adhesión a Fernando VII, quien ahora se encuentra retenido en Bayona. Se forma en Sevilla una Junta Suprema, gobernando el territorio español no dominado por los franceses y al mando de las provincias americanas bajo control de España, en nombre de Fernando VII. Al conocerse en América la situación española, algunas provincias, como México, Caracas y Quito, quisieron imitar a esta institución creando Juntas de Gobierno, fracasando en tal propósito.

Conjuración de los Mantuanos

    Esta Conjuración o Movimiento estalló en Caracas en 1808, encabezado por los mantuanos de la ciudad, siendo el sector económico-social más poderoso de la capital. Intentaban constituir una Junta de Gobierno que rigiera la Capitanía General de Venezuela, a raíz de los sucesos que se estaban sucediendo en España.  No tuvieron éxito.  En fecha 14 de mayo de 1808 llegan emisarios franceses a La Guaira, a bordo  del bergantín francés La Serpent, al mando del Teniente Paul de Lamanom, con comunicaciones expresas para el Capitán General interino de la Provincia de Venezuela Don Juan de Las Casas, comunicando el ascenso al trono español de José I, exigiéndole reconocimiento al nuevo soberano y especificando que no se harían cambios en el gobierno de la provincia. El pueblo caraqueño protesta esta llegada en las calles, levantando el retrato de Fernando VII. Los emisarios se regresan a La Guaira, encontrándose allí con la fragata inglesa Acasta, al mando del Capitán Beaver, quien apresa al buque francés. Mientras tanto, el capitán inglés sube a Caracas con nuevas noticias del levantamiento español contra los franceses y de la formación de Juntas en la provincia.

    El 27 de julio de 1808, el Cabildo caraqueño propuso la creación de una Junta, sin resultados positivos. El 05 de agosto de 1808, el Capitán General hizo conocer al Cabildo los oficios recibidos de la Junta de Sevilla, titulados “Suprema Junta de España e Indias”, reconociendo a dicha Junta. Comenzaron las reuniones informales de los ciudadanos caraqueños, entre ellos el joven  Simón Bolívar, quien se vino a Caracas desde San Mateo. Bolívar se había mezclado activamente con algunos jóvenes mantuanos como los Ribas, los Montilla, los Tovar y los Blanco, congregándose en la Cuadra Bolívar, propiedad suya y de su hermano Juan Vicente. La Conspiración de Los Mantuanos resurgió en noviembre de 1808. Se celebraron varias reuniones en casa de José Félix Ribas, con el fin de solicitar nuevamente la creación de una Junta ante el Capitán General.


Conspiración de La Casa de la Misericordia

Retrato como Teniente de Navío
Antonio Carnicero (1777)
Academia Nacional de la Historia
Caracas, Venezuela
    El 19 de mayo de 1809, Don Juan de las Casas es reemplazado como Capitán General de la Provincia de Venezuela por el Brigadier Vicente Emparan y Orbe. Tenía experiencia en Venezuela por haber sido Gobernador de la Provincia de Cumaná. Coincidió su llegada con la del Coronel Fernando Rodríguez del Toro, quien se encargó de la inspección de las milicias venezolanas, junto a su hermano el Coronel Francisco Rodríguez del Toro, El Marqués del Toro. Durante este año 1809 corrían en Caracas los rumores del total dominio francés en España. Ellos lograron apoderarse de Sevilla en enero de 1810, con lo cual la Junta Suprema se disolvió, siendo sustituida por un Consejo de Regencia, con sede en Cádiz. En marzo de 1810 comenzaron a llegar estas noticias a Caracas en forma extraoficial. Nuevamente continuaron las conspiraciones entre  los mismos personajes de la política caraqueña. Esta vez se reunían en el sitio de acuartelamiento del Marqués del Toro, llamada la Casa de Misericordia. La conspiración debía estallar la noche del día 01 de abril de 1810, pero fue develada ante las autoridades, limitándose el Capitán General Emparan a confinar en sus haciendas a varios de los implicados, entre ellos a los hermanos Juan Vicente y Simón Bolívar, mientras otros fueron enviados a diferentes provincias.

Antonio Herrera Toro (1907)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    El 13 de abril de 1810 arribó un buque a Puerto Cabello, trayendo noticias de Europa: la catástrofe militar de Ocaña, el 19 de noviembre de 1809, batalla ocurrida en la Provincia de Toledo, España y en la cual Francia derrotó a las fuerzas españolas; también llegaron noticias de la invasión a Andalucía, en la cual el 05 de febrero de 1810, un contingente de tropas francesas y polacas se enfrentó a tropas y civiles en la ciudad de Málaga, en el marco de la invasión de Bonaparte a la Península. También se informó de la retirada de los ingleses a Portugal, entre otras noticias, que denotaban el malestar en la metrópoli.  Los franceses habían logrado apoderarse de Sevilla en enero de 1810, con la cual la Junta Suprema se disolvió el 30 de enero de 1810, siendo sustituida por el Consejo de Regencia de España e Indias, formándose las Cortes de Cádiz, en virtud de la pérdida casi total del territorio peninsular durante la Guerra de Independencia Española. 
Para el 14 de abril de 1810, otro buque español llega a La Guaira, con los comisionados de la Regencia: Antonio de Villavicencio, Carlos Montúfar y José Cos de Iriberriz, quienes notificaron al día siguiente al Capitán General de la disolución de la Junta Suprema y la creación del Consejo de Regencia, además de las medidas que se estaban tomando contra los franceses. Emparan quiso sacar provecho de esta situación, publicando tales informaciones, creando mayores expectativas y angustias en la población, lo cual condujo a la ciudadanía caraqueña a pensar en salvar a la Provincia de Venezuela de la catástrofe que amenazaba a España y de vindicar sus derechos. Resolvieron reunirse en cabildo el día 19 de abril de 1810 e informar al Capitán General Emparan que por disolución del gobierno de la monarquía, era menester formar una Junta en Caracas con el fin de sostener los derechos de Fernando VII.

Colección Alcaldía del Municipio
Libertador, Caracas, Venezuela
    Los partidarios de crear una Junta se reunieron de emergencia en la casa del médico José Ángel del Álamo, durante todo el día 18 y madrugada del día 19 de abril 1810, mientras otros partidarios recorrían la ciudad alertando a la ciudadanía. Algunos miembros del Cabildo, entre ellos Martín Tovar Ponte, el Alférez Real Feliciano Palacios Blanco y el Síndico Procurador Lino de Clemente, estaban de acuerdo en formar una Junta, mientras que el Alcalde español José de Las Llamozas y el Regidor José Hilario Mora, estaban indecisos, siendo convencidos posteriormente. El Inspector General de las Milicias, Francisco Rodríguez del Toro y su hermano, Coronel Fernando Rodríguez, garantizaban la adhesión a dicha acción por parte de la oficialidad de las milicias, de Capitán hacia grados subalternos. Por la parte eclesiástica, algunos sacerdotes estaban de acuerdo, aunque el nuevo arzobispo Narciso Coll y Prat, aún no había llegado a Caracas, se contaba con la voz fuerte del Canónigo José Cortés de Madariaga y el Presbítero Francisco José Ribas, hermano de José Félix Ribas.

        Todos estos movimientos e intenciones de reunión fueron delatados al Capitán General Emparan, por el oficial de pardos Pedro Arévalo, limitándose Emparan a decir que ya había tomado las medidas necesarias. El día 19 de abril de 1810, Jueves Santo, temprano en la mañana se reunió el Ayuntamiento en su sede (hoy sede de la Cancillería) frente a la Plaza Mayor (hoy Bolívar). El Capitán General Emparan fue invitado a asistir, lo cual hizo, aunque legalmente él no había convocado tal reunión, siendo el único autorizado para ello. La discusión tornó en relación a la delicada situación en España, mientras que Emparan defendía la posición del Consejo de Regencia, la cual los miembros presentes lo calificaron de ilegítimo, por haber sido elegido por los comerciantes gaditanos y no por el pueblo español o por las Juntas provinciales de España. Se hacía necesario crear una Junta en esta Capitanía General, ya que la Regencia no tenía autoridad sobre Venezuela. A las 9 a.m., el Capitán General cortó el debate para asistir a los actos eclesiásticos, siendo acompañado por el Cabildo, cruzando la plaza hacia la Iglesia, mientras una multitud congregada gritaba “a Cabildo”. Es allí cuando Francisco Salias emplaza drásticamente a Emparan y le conmina a volver al Ayuntamiento. Emparan analiza la situación. La guardia militar, al mando del Alférez Real Palacios Blanco no reaccionó. Se regresan al Cabildo y el piquete al mando del Teniente Francisco Roa no le rindió los honores correspondientes.



        Ahora la multitud es mucho mayor. Se reanuda la sesión, pero bajo presión de los participantes del Cabildo, fueron traídos otros funcionarios españoles: el Intendente Vicente Basadre, el Brigadier Agustín García, los oidores y fiscales de la Real Audiencia, los prelados de los tres principales conventos de Caracas, al Padre Juan A. Rojas Queipo, rector del Seminario Arquidiocesano. Igualmente se incorporaron algunos revolucionarios: el Presbítero José Cortés de Madariaga y Francisco José Ribas, como diputados del clero; Juan Germán Roscio y José Félix Ribas, como diputados del pueblo; el hacendado Francisco Javier de Ustáriz, como representante de los pardos; el oficial de marina Lino de Clemente, el Teniente Coronel Nicolás de Castro y el Capitán Juan Pablo Ayala, por la rama militar.

Bandera de la Junta Conservadora
de los Derechos de Fernando
VII
    Las discusiones entre ambos bandos eran incompatibles, y ya no se mencionaba al Capitán General Emparan para regir la Junta a crearse. La intervención del Canónigo Cortés de Madariaga, fue dura y emplaza al Cabildo a destituir a Emparan. Es entonces cuando Emparan, esperanzado en una solución decide consultar al pueblo congregado en las afueras, se asoma al balcón  y le pregunta  si están contentos con su mandato y si quieren que siga en el mando. El clérigo Madariaga, quien se encuentra parado detrás de Emparan, mueve sus dedos en forma negativa, ayudado también en el mismo orden por los regidores Anzola y Palacios. El pueblo responde con un rotundo “No”. Emparan exclama: “Yo tampoco quiero mando”. La revolución ha triunfado. Se crea la
Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII.

    Ese mismo día fue redactada un Acta, estableciéndose un nuevo Gobierno en nombre del rey Fernando VII, desconociendo la autoridad de la Regencia, suprimiendo los cargos de Gobernador y Capitán General,  Intendente del Ejército y Real Hacienda, el Subinspector de Artillería, Auditor de Guerra y Asesor General, así como la Real  Audiencia. Los dos alcaldes: José de Las Llamozas y Martín Tovar Ponte, asumieron el poder, incorporando en su seno a todos los representantes que estuvieron en la sesión. El Acta fue firmada tanto por los nuevos gobernantes, como por los desincorporados. Dicha Acta fue leída al son de tambores en varias localidades de Caracas, mientras el pueblo aclamaba al rey Fernando VII. Los funcionarios depuestos fueron conducidos a La Guaira y encerrados en fortalezas o confinados a bordo de algunos buques anclados en dicho puerto. 

Portada del Acta del 19 de abril de 1810, inscrita
en un folio de "Un quartillo" y con los sellos de
Carlos IV y Fernando VII, válidos para 1808 y 1809
    El 20 de abril de 1810, los dos Presidentes dirigieron una proclama a todas las provincias unidas de Venezuela, informándoles de lo ocurrido y aupándolos a secundar dicha acción, reafirmando la lealtad al rey Fernando VII. El 24 de abril de 1810, quedó estructurada la Junta: dos Presidentes: Llamozas y Tovar Ponte; 21 vocales; Juan Germán Roscio, en Relaciones Exteriores; Lino de clemente, en Marina y Guerra; Nicolás de Anzola, en Gracia y Justicia; Fernando Key Muñoz, en Hacienda. El 27 de abril de 1810, la Junta dirigió un Manifiesto a los Cabildos de las principales ciudades de la américa española, informándoles de lo sucedido.

    La biografía del Mariscal de Campo Vicente Emparan y Orbe se describe en la sección PERSONAJES y las consecuencias de este acto revolucionario los detallaremos en la sección HECHOS en este Blog.

Rómulo Gallegos: Su Obra Literaria

 

   Hablar de la obra literaria de Rómulo Gallegos es pasearnos por una extensa actividad literaria mundialmente conocida, cuyas novelas pertenecen a los clásicos de la literatura hispanoamericana. Sus comienzos los hizo en el teatro, siendo publicada una sola de sus obras: Los Ídolos, en el año 1909; sin embargo, no cesó de escribir sus cuentos en el período que va de 1913 a 1919. Su figura se alza imponente en el siglo XX. Sus obras siempre estuvieron enmarcadas en un amplio espíritu nacionalista, inspirados en nuestra tierra americana y sus conflictos, tanto políticos como de naturaleza humana, teniendo como fondo el extenso paisaje de la llanura, a veces inclemente y desconocido, pero entrelazando las relaciones humanas con nuestra naturaleza inhóspita y virgen. En todas ellas se refleja el realismo, especialmente en los campesinos, tanto en nuestro país como en toda Latinoamérica, siendo común las costumbres, ambientes y el desarrollo de pasiones y desigualdades. Sus novelas son las siguientes:

REINALDO SOLAR (1920): es su primera novela, llamada El Último Solar y que en 1930, en una nueva publicación, cambia el título a Reinaldo Solar. Gallegos nos habla de sus propias luchas internas, reflejadas en la vida del personaje Reinaldo Solar, un hombre intelectual, inclinado a escribir, que sueña con mantener los valores culturales, dejando todo de lado, incluyendo su propio destino.

DOÑA BÁRBARA (1929): es su obra monumental más ampliamente difundida, traducida a muchos idiomas y llevada al cine y televisión en diferentes países. Explora en ella la naturaleza en toda su extensión salvaje e indómita, en contraposición al orden y la modernidad. Es el gran paso de las novelas suramericanas, lejos de la influencia europea. Es auténtica, tanto en su naturaleza regional como en sus personajes. Es la exploración de la llanura, con sus personajes fuertes, rudos, llevados al máximo de los sentimientos autóctonos, pudiendo afirmarse que es la lucha entre la civilización y la barbarie. Refleja una Venezuela políticamente atrasada y dictatorial, narrada en términos que guardan una gran semejanza con la realidad. Doña Bárbara se alza como el personaje principal con fuerza, altanera, dominante, hermosa terrateniente, abusadora, dueña de la hacienda “El Miedo”, originalmente “La Barquereña”. Doña Bárbara es conocida por los lugareños como la “Devoradora de Hombres”, “La Dañera” y como “La Cacica del Arauca”.

   El resto de actores está formado por una variedad de personajes, destacándose en su rol principal de contraposición, a Santos Luzardo, joven abogado, quien representa la civilización en contra del atraso de la sociedad que representa Doña Bárbara. Se reúnen diferentes características en los personajes de Marisela, Pajarote, Mujiquita, Ño Pernalete, el Brujeador, Juan Primito, entre otros.

El Plan de Barranquilla (1931)

    Este Plan está considerado como la primera expresión de un análisis de la realidad social y económica del país, partiendo de las consideraciones externas e internas, que posibilitaron la supervivencia del sistema semifeudal latifundista, que desde la Colonia gobierna al país a través de una casta de caudillos, responsables de su atraso y miseria. El programa de acción del Plan plantea que la lucha debe ser netamente social y no política. Es contra el régimen latifundista y caudillista gomecista.

El plan de Barranquilla se compone de dos partes:

  • Creación de un Tribunal de Salud Pública que investigue y sanciones los delitos de despotismo. Este Tribunal está inspirado en el Comité de Salud Pública creado en la Revolución Francesa.
  • Inmediata expedición de decretos protegiendo las clases productoras de la tiranía capitalista.
  • Intensa campaña de alfabetización de las masas obreras y campesinas; enseñanza técnica industrial y agrícola; autonomía universitaria funcional y económica.
  • Revisión de los contratos y concesiones celebrados por la Nación con el capitalismo nacional y extranjero.
  • Convocatoria, dentro de un plazo no mayor de un año, de una Asamblea Nacional Constituyente que elija un gobierno provisional, reforme la Constitución, revise las leyes y expida las necesarias, a fin de resolver los problemas políticos, sociales y económicos surgidos de la revolución.

Izquierda: Esquina de Cañón Verde (1938). Derecha: Esquina de Cañón Verde (Años 2000).
Fuente: Rueda la Economía 2019

    
Este Plan de Barranquilla fue el Manifiesto Programa de la Agrupación Revolucionaria de Izquierda ARDI, creada en 1931, siendo sus fundadores los mismos firmantes del Plan. Pero, esta publicación suscitó mucha polémica entre los exiliados venezolanos. En nombre de la ortodoxia marxista, Miguel Otero Silva lo consideró objetivamente pobrísimo, contrastando el vacío revolucionario y doctrinario, eludiendo el punto de confrontación de clases, la expropiación a los grandes terratenientes, la repartición de tierras a los campesinos y otras consideraciones, generalizando que el proletariado no aparece por ninguna parte. Este plan no pasaba de ser una posición socialdemócrata moderada.

    
En consecuencia, todo proyecto insurreccional entre los años 1932-1935 fue cancelado y los firmantes del Plan se empeñaron en estructurar un movimiento político, vendiendo la idea a todos los exiliados políticos en los diferentes países donde se encontraran y confrontar con ellos las ideas. Lo que les daba luz futura era el pensar que el final del Gral. Gómez estaba cerca, ya que eran las noticias que se rumoraban.

    El Plan de Barranquilla se conoció en Venezuela en el año 1936, cuando se incluyó en “El Libro Rojo”, que el Gobierno del Gral. Eleazar López Contreras publicó a raíz de un legado de documentos atribuidos al Dr. Raúl Leoni, los cuales cayeron en manos de las autoridades venezolanas en Colombia. El “Libro Rojo” buscaba demostrar las afiliaciones comunistas de los firmantes, agrupados en el Movimiento de Organización Venezolana ORVE. Para ese año de 1936, algunos de los firmantes del Plan se habían separado de la corriente marxista, tal fue el caso de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni, entre otros, y cuyas consecuencias de enfrentamientos entre comunistas y demócratas se verán más adelante en nuestra historia contemporánea.

    El plan de Barranquilla puede considerarse como el primer antecedente político de lo que dio origen al partido Acción Democrática, legalizado en el año 1941.

Firmas de los estudiantes exiliados que suscribieron el “Plan de Barranquilla”
el 22 de marzo de 1921

Fuente: Bolívar Films. Rómulo Betancourt, génesis y vigencia de la democracia, 1999