El Paso de Los Andes: 202 años de esta hazaña

Antecedentes:

Rafael Salas Alzamora
Museo Nacional de Ecuador
Quito, Ecuador
    
En el primer semestre del año 1819, el Libertador Simón Bolívar está en pleno desarrollo con la Campaña de Apure y para el 21 de abril se encuentra acampando en Rincón Hondo, mientras que el Gral. Pablo Morillo, Jefe del ejército español, se retira del Alto Apure el 1 ero. de mayo y se sitúa en Calabozo. El invierno o período de lluvia ha llegado y era casi imposible continuar operaciones de guerra en el llano. Estando ambos ejércitos retirados en sus cuarteles, ninguno podía obtener inteligencia del otro. Al inicio del mes de mayo de 1819, Bolívar sabe de la importancia política y militar del antiguo virreinato de Santa Fe, así como de sus cuantiosos recursos económicos. Comprende lo importante de obtener ventajas si invadía la Nueva Granada con buen éxito, porque además de privar a los españoles de las inmensas riquezas de esa provincia, también le permitiría entablar comunicaciones con los patriotas de Chile. Además, la Nueva Granada se consideraba segura de cualquier invasión.

Martín Tovar y Tovar (1874)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    
Mientras tanto, el Gral. Francisco de Paula Santander mantenía informado al Libertador, desde la Provincia de Casanare, en su intento de levantar el ánimo de los habitantes de la región, con panfletos, periódicos, boletines y obteniendo algunos triunfos sobre una división española del Gral. José María Barreiro, desalojándola de Pore y retirándose a Tunja. Con respecto a la idea de Bolívar de invadir Nueva Granada, sabía que la campaña era una tarea difícil, de muchos obstáculos, pero el fin la justificaba. Otra dificultad de la campaña era convencer al Gral. José Antonio Páez de colaborar con el proyecto, a sabiendas que sin la ayuda de los llaneros, nada podía hacerse y separarlos de su suelo, dejando familias desasistidas, después de penosas fatigas, por ello sería muy complejo convencer a Páez. Sin embargo, se le planteó parte del plan, las dificultades para mantener el ejército en Barinas durante las lluvias y de la importancia del proyecto. Páez aceptó en forma aparente el proyecto. Si Páez estaba de acuerdo, Bolívar consideraba que los otros jefes militares también lo estarían.

Junta de Guerra para la invasión de
Nueva Granada 23 de mayo de 1819
Ernst Erwin Oehme
Palacio Federal Legislativo, Caracas, Venezuela
    
En fecha 23 de mayo de 1819, en marcha hacia Mantecal, en la aldea El Setenta, Bolívar convocó a una Junta de Guerra, la cual se reunió en una choza arruinada, asistiendo los jefes militares Carlos Soublette, José Antonio Anzoátegui, Guillermo Iribarren, Manuel Manríquez, Briceño Méndez, José Antonio Rangel, Cruz Carrillo, James Rooke y Ambrosio Plaza. Tomaron asiento sobre cráneos blanqueados de ganado. Bolívar expone su plan, indicando que la invasión se haría por Cúcuta, mientras Santander hacía una maniobra de diversión por Casanare. Pero, este no era el verdadero plan y Bolívar pidió reserva a todos los presentes.

Mapa que muestra la ruta del Ejército Libertador en el Paso de los Andes (1819)
Gustavo Machado Guzmán (1998)

Federico de Madrazo
Museo Bolivariano
Caracas, Venezuela
    El Vicepresidente Zea quedaba encargado del mando en Venezuela y transmitiría las instrucciones de Bolívar a todos los jefes militares. Al Gral. Santiago Mariño le ordenó regresar a Angostura y ocupar su puesto en el Congreso. Como nota lamentable, en Guasdualito desertó el escuadrón Húsares, sin que su comandante, Cnel. Guillermo Iribarren, pudiera evitarlo. El día 04 de junio de 1819 continuaron la marcha, atravesando el Arauca; del 06 al 07 cruzaron el estero de Cachicamo; del 08 al 12 los ríos Lipa, Ele, Guilote y Cravo; el día 14, llegaron a la población de Tame, en estado lastimoso, descansando hasta el día 17 cuando se les unió parte de la división de Santander. Las lluvias caían a torrentes; las sabanas se inundaban completamente; los riachuelos se habían convertidos en ríos navegables, desbordando sus cauces, haciendo pesado el traslado de pertrechos. Durante siete días las tropas marcharon con el agua hasta la cintura, acampando en algunas áreas donde el agua no había cubierto la tierra. Por abrigo, el soldado sólo llevaba una frazada, que la usaba más para cubrir su armamento que a sí mismo.

Martín Tovar y Tovar (1874)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    A partir de ahora, el ejército quedó organizado de la siguiente manera: General en Jefe: Simón Bolívar; Jefe de Estado Mayor General: Gral. Carlos Soublette; División de Vanguardia: Gral. Francisco de Paula Santander, con 1.200 hombres; División de Retaguardia: Gral. José Antonio Anzoátegui, con 2.000 hombres. Total de hombres: 3.200. El día 18 de junio continuaron la marcha, por un camino totalmente inundado, bajo una incesante lluvia, llegando a Pore, capital de Casanare, el día 22 de junio, habiendo marchado hasta ahora poco más de 600 Km, sintiendo el rigor del frío con toda su fuerza. Durante cuatro días las tropas subieron por precipicios escarpados, bajo una lluvia helada día y noche, los animales muriendo en la marcha y las enfermedades comenzando a azotar a las tropas. Esta naturaleza extraña tenía a los hombres estupefactos. Bolívar, firme, reanimaba constantemente a los hombres.


Paso del Ejército Libertador por Pisba (Detalle)
Francisco Antonio Cano, Quinta la Magdalena, Bogotá, Colombia
    El día 23 continuaron hacia Nuchia, llegando al pueblo de Morocoto el día 24, al pie de la cordillera andina. Santander continuó con su vanguardia la marcha y en la población de Paya desalojaron a unos 300 realistas que defendían dicha posición; estos se retiraron a Labranza Grande, en espera de los patriotas. Aunque Bolívar, inicialmente iba a tomar ese camino, cambia su decisión y continúa el avance del ejército por la vía del Páramo de Pisba, la cual estaba en desuso. En Labranza Grande, hubieran tenido que combatir mucho en desventaja, mientras que por Pisba, siendo más difícil el paso, no había presencia realista. Mientras tanto, en Venezuela, El Gral. Páez pone objeciones al plan de Bolívar, al temer que sus llaneros, en la vía a Cúcuta, desertaran por las irregularidades del terreno montañoso, además de lo imposibilitado para usar la caballería. El día 14 de junio desaloja una guerrilla en Boca del Monte, en la zona montañosa de San Camilo. Desiste seguir y regresa Guasdualito. El 15 de junio le informa al Libertador su retirada e intención de marchar a Barinas, contra una división de 1.000 hombres, pero finalmente se va a Achaguas.

Paso de los Andes (Detalle)
Tito Salas (1911)
Palacio Federal Legislativo
Caracas, Venezuela
    Después de algunos días de descanso, Bolívar continúa la marcha el 02 de julio. Esa noche acamparon al pie del Páramo de Pisba. Lo que habían vivido hasta ahora era nada comparado con lo que se aproximaba. Esa noche los recibió una helada lluvia de granizo. Al día siguiente, iniciaron el cruce del Páramo, totalmente desprovisto de vegetación. Ese fue un día fatal para el ejército. Muchos soldados caían y al poco tiempo morían, a causa de enfermedad y frío. El día 05 de julio, llegó la división del Gral. Santander a Socha, Provincia de Tunja, arribando al día siguiente la división del Gral. Anzoátegui. Allí el ejército es atendido en el pueblo por los habitantes del lugar. Todos los animales murieron en la travesía. El estado de los soldados era lamentable. Bolívar tomó medidas extraordinarias para atender enfermos, recoger los dispersos y el armamento extraviado. Grande fue la sorpresa del Gral. Barreiro al conocer la noticia de la presencia de Bolívar en ese lugar, llegado a través del páramo, por lo que comenzó a reorganizar sus fuerzas. Mientras tanto, Bolívar sigue en la preparación de su ejército, nutriéndose de hombres, animales y alimentos. De allí en adelante, surgen las estrategias y tácticas y se desarrollan varios combates, destacándose la Batalla de Pantano de Vargas el 25 de julio de 1819 y la Batalla de Boyacá, el 07 de agosto de 1819, con la cual se conquistó la Provincia de Nueva Granada y se derrota al ejército español.

    El logro del Libertador Simón Bolívar al cruzar los Andes por el Páramo de Pisba, lo cual se consideraba imposible, se constituyó en una hazaña comparable a la de Aníbal al cruzar los Alpes en el año 218 a.C., durante la Segunda Guerra Púnica. El costo humano fue altísimo: murieron unos 2.000 hombres, incluyendo miembros de la Legión Británica, pero esta campaña fue el inicio de lo que vendría después: la creación de la República de Colombia, la Batalla de Carabobo, la Batalla de Pichincha y la Batalla de Ayacucho, todas ellas con sentido de libertad y creación de naciones.