Hechos...


EL TÍTULO DE LIBERTADOR



Gral. de Bgda. Eumenes Fuguet Borregales 

El 14 de octubre de 1813, en la Iglesia-Convento de San Francisco de Caracas, fue proclamado Bolívar como Libertador de Venezuela y Capitán General de los Ejércitos. Ningún personaje enel mundo ha recibido merecidamente tantos títulos y denominaciones, tales como :El Precursor de la Integración Americana, El Arbitro de la Paz, El PrimerSociólogo de América, El Visionario de Hispano América, El Primer Ciudadano de lMundo; El Más Ilustre de los Caraqueños, de los Venezolanos y de los Americanos, y por antonomasia El Libertador, cuya espada redentora ypensamiento, dieron vida y transformación a la América Hispana. Bolívar lleva en su frente  la luz de una estrella fulgurante con cinco picos que son: Caracas, Bogotá, Quito, Lima y La Paz, pueblos que sintieron su augusta presencia con sentido de patria, unión y justicia en sus ideales; al redimirlos se convierte en El Gigante de laLibertad y de la Democracia.  Don Simón Rodríguez, educador de los pueblos, Precursor de las escuelas técnicas de América, el maestro y guía de Bolívar dijo:“Los hombres no nacen cuando sus madres los alumbran, sino cuando sus ideas comienzan a iluminar a la humanidad”.
 La brillante carrera militar de Bolívar, fue adquirida por las circunstancias y la experiencia en campaña; su genio político se desarrolló en medio de las turbulencias; hoy se nos presenta como el paisano, el consejero y el amigo de la esperanza. Escapado de Venezuela hacia Curazao el 27 de agosto de 1812, a causa de la pérdida de la Primera República, continuó a Cartagena de Indias, “LaHeroica”, allí consiguió protectores, a quienes les expuso el 15 de diciembrede 1812 su “Memoria dirigida a losCiudadanos de la Nueva Granada por un Caraqueño”, documento también conocido como “El Manifiesto de Cartagena”, en el cual explicó la crítica situación venezolana. Con el apoyo recibido, inició el 24 de diciembre la Campaña del Magdalena, llegando exitoso el 27 de febrero de 1813 a Cúcuta; en esta ciudad le escribió al doctor Cristóbal Mendoza: “Venga usted sin demora, venga que la patria lo necesita, yo iré adelante conquistando y usted me seguirá organizando, usted es el hombre de la emancipación, y yo el de la guerra”.Mendoza acudió al llamado, y en Mérida recibió el 23 de abril la gobernación. 
Bolívar con su visión estratégica y en cumplimiento de su juramento de Monte Sacro, exteriorizado a los cuatro vientos en Roma el 15 de agosto de 1805, desde Cúcuta, inicia el 14de mayo la Campaña Admirable, donde en menos de noventa días recorrió  jalonado de triunfos 1.000 kilómetros hasta Caracas. El 21 de mayo el Congreso de la Nueva Granada, lo ascendió a Brigadier General designándolo Ciudadano de la Nueva Granada. A su paso por Mérida, el 23 de mayo, el pueblo exclamaba: “¡Viva El Libertador!” Allí, la Asamblea presidida por el doctor Mendoza, al proclamarlo Libertador y dijo: “Gloria al Ejército Libertador y gloria a Venezuela que os dio el ser, a vos ciudadano General Bolívar. ¡Qué vuestra mano incansable siga victoriosa, destrozando lascadenas de los redimidos!, y digan un día: “Bolívar vengó vuestros agravios”. Llegó a Caracas el 6 de agosto de 1813  acompañado del doctor Mendoza. La presencia de Monteverde en Puerto Cabello, motivó a Bolívar a sitiar el Fuerte San Felipe,luego vendrían los victoriosos combates de Bárbula el 30 de septiembre y Trincheras el 3 de octubre; en el primero, murió el Coronel neogranadino Atanasio Girardot; Bolívar trasladó en procesión triunfal el corazón del valeroso oficial hasta la Catedral de Caracas, donde fue colocado el 14 deoctubre en el panteón de la Santísima Trinidad perteneciente a la familia Bolívar.  Ese  memorable día en horas de la tarde, las autoridades instaladas en la Iglesia de San Francisco, presidida por el doctor Cristóbal Mendoza, ascendieron al Brigadier Bolívar a Capitán General de losEjércitos de Venezuela y aclamado con el Título de “Libertador de Venezuela”, título con el que pasará a la historia.Tres días después, sería denominado “General en Jefe” en vez de Capitán General; Bolívar sería el segundo de los once Generales en Jefe de nuestra Venezuela heroica, después de Francisco Miranda.
El 18 de octubre Bolívar agradeció a la municipalidad de Caracas, escribiéndole: “Libertador de Venezuela, título más glorioso y satisfactorio para mí que el cetro de todos los imperios de laTierra”.  De allí en adelante, seguirá brillando con luz propia y no descansará hasta cumplir su juramento. Autodenominado “el hombre de las dificultades”, emitió el 7 de septiembre de 1814, su “Manifiesto de Carúpano” donde dijo:
“Yo os juro o Libertador o muerto”.


  
 
Gral. Bgda. Eumenes Fuguet Borregales
Historia y Tradición
28 de enero de 1821, liberación de Maracaibo

Gral.  Bgda. Eumenes Fuguet Borregales 

Las provincias de Mérida, Trujillo, Barinas, Cumaná, Barcelona y Margarita, apoyaron a Caracas a partir del movimiento realizado el 19 de abril de 1810; no se plegaron las provincias de Guayana, Coro y Maracaibo manteniéndose fieles a la causa realista. De estas tres, Guayana fue liberada con las acciones de la batalla de San Félix el 11 de abril de 1817 y las capturas de las fortalezas de Angostura y Guayana La Vieja, en julio y agosto. Como “Escuela de Cristo” se conoce la conspiración contra las autoridades españolas que debía ejecutarse el 26 de abril de 1812 en Maracaibo. 

Estaban comprometidos importantes personalidades civiles, militares y eclesiásticas. En la profética Carta de Jamaica escrita el 6 de septiembre de 1815, Simón Bolívar proponía lo siguiente: “La Nueva Granada se unirá con Venezuela, si llegan a convenirse en formar una República central, cuya capital sea Maracaibo, o una nueva ciudad que con el nombre de las Casas, en honor de este héroe de la filantropía, se funde entre los confines de ambos países, en el soberbio puerto de Bahía Honda”. El 21 de enero de 1821, desde Trujillo, el siempre leal Rafael Urdaneta envía a Maracaibo al comandante Rafael José de las Heras, con el batallón “Tiradores”, en apoyo al inminente suceso emancipador; el gobernador y comandante militar Francisco Delgado, recibe noticias de Don Antonio Castro sobre la aproximación de las fuerzas republicanas. Delgado al leer el documento entregado por Antonio Castro gritó: ¡Viva Colombia!, inmediatamente se trasladan al Ayuntamiento. Delgado sale al balcón y ante el pueblo declara a Maracaibo y su provincia libre y unida al gobierno de la Gran Colombia. “El muy ilustre Ayuntamiento de esta ciudad de Maracaibo, a 28 de enero de 1821, reunido en Cabildo abierto en la Sala Consistorial para tratar y resolver lo que sea más conveniente a la salud pública, orden y gobierno de este pueblo, después de discutir y conferenciar lo que cada uno de sus individuos tuvo a bien exponer sobre el tocado objeto, teniendo en consideración que siendo la primera más noble en su representación, poner y restituir al pueblo en el uso y goce de su libertad soberana; acordó este muy ilustre Ayuntamiento: declarar al pueblo de Maracaibo, libre e independiente del gobierno español, cualquiera sea su forma desde este momento en adelante; y en virtud de su soberana libertad se constituye en República de Colombia, defiende su libertad e independencia según las leyes imprescindibles de la naturaleza. Publíquese el presente acuerdo por bando a son de caja (tambor), repiques de campana y todas las demostraciones de gozo y alegría que tenga a bien prevenir el ciudadano Francisco Delgado, a quien provisionalmente y hasta que la autoridad de la República organice el gobierno de este pueblo, se le encarga a nombre de él, del gobierno político, militar e intendencia, para que sostenga su libertad e independencia y cuide de su seguridad y tranquilidad"

Francisco Delgado, hermano de Juan Evangelista y José María, prominentes miembros del movimiento independentista de Maracaibo, escribe a Bolívar: “Todas las clases sociales del pueblo han hecho las demostraciones más vivas y sensibles de gozo y alegría, testificando su adhesión a la República”. El mariscal Miguel de La Torre, al mando supremo de las fuerzas realistas en sustitución del general Pablo Morillo cuando éste regresó a España, protestó por lo sucedido y lo denuncia al Libertador como una flagrante violación del Tratado del Armisticio firmado por Bolívar y Morillo en noviembre en Trujillo. 

El Libertador argumentó que: “no podía impedirse a un pueblo entero que se acogiera a la protección de nuestras armas”. No habiéndose logrado ningún acuerdo entre ambos bandos;  de mutuo acuerdo se convino  en declarar roto el Armisticio, fijándose el 28 de abril como fecha de inicio de las hostilidades. Fue así como Maracaibo contribuyó a la independencia de Venezuela de una manera directa, pues al reiniciarse la beligerancia, se llevó a cabo en 1821, la gloriosa Campaña de Carabobo con la victoria de las tropas republicanas en la memorable sabana. Faltaría por emanciparse  Coro, aspecto logrado el 11 de mayo de 1821 por el “siempre leal” Gral. Urdaneta y su ejército que salió el 28 de abril desde Maracaibo. En el 2002  se declara al 28 de enero “Día la Zulianidad”.





ANTONIO DE NEBRIJA, Pionero de la Gramática Castellana

Eumenes Fuguet Borregales (*)
Gral. Eumenes Fuguett


Realizados  el descubrimiento y la conquista por parte del reino español, al iniciarse la colonización de los pueblos del Nuevo Mundo, se impuso la religión católica, costumbres y la gramática castellana de Antonio Nebrija, presentada en 1492 a la reina Isabel de Castilla la Católica; el mismo año de la partida del descubridor Cristóbal Colón  en su primer viaje a las Indias Occidentales; travesía que lo llevó al Nuevo Mundo. Nebrija bautizado como Antonio Martínez de Cala e Hinojosa, hijo de  Juan Martínez de Cala y  Catalina de Xarana y Ojo, nacido en la ciudad de  Lebrija, provincia de  Sevilla en 1444.  Destaca como humanista de los grandes del Renacimiento, matemático, políglota, geógrafo, astrónomo, poeta e historiador; conquistó un sitial de honor en la historia de la lengua española como autor de la primera gramática española y el primer diccionario de nuestra lengua en 1495. A los  pocos años adopta el nombre con el cual lo conocemos al cual le añadió Elio,  como homenaje al conquistador romano que conquistó  Bética,  nombre latino de Sevilla y "de Nebrija", por ser Nebrissa el nombre en latín de su Lebrija natal. Nebrija realizó  estudios en la Universidad de Salamanca, de donde años más tarde ejercería la docencia. 


A los diecinueve años se traslada a Italia continuando estudios en la universidad de Bolonia. En 1470 regresa a España, portador del humanismo renacentista; en Salamanca se dedicó en 1475 a revolucionar la enseñanza del latín. Publicó en 1481 “Introductiones latinae”, importante libro utilizado por muchos años. Esta gramática  con gran influencia latina se dividía en dos partes: la Analogía, que trataba sobre morfología y otra parte que versaba sobre problemas de: sintaxis, ortografía, prosodia, figuras de dicción y un léxico que no era muy extenso. Sorprendido por el éxito de su obra, Nebrija la tradujo  a la "lengua vulgar", como se llamaba por entonces al castellano que considera que las partes de la oración son ocho: nombre, pronombre, verbo, participio, preposición, adverbio, interjección y conjunción, y en sus notas añade gerundio y supino. En diez años había formado ya varias generaciones de alumnos. Confiado en su saber y dueño de la Cátedra de Retórica. Nebrija tuvo el apoyo del maestre de la Orden de Alcántara y frecuentó Alcalá de Henares, con la tarea de participar en la corrección de la Biblia Políglota Complutense auspiciada por el cardenal Cisneros. 


En 1490 se consagró como poeta y ocupó el cargo de Cronista Real hasta 1509. Acosado por sus colegas, que le impidieron concursar en la cátedra de Gramática, decidió abandonar Salamanca y volver a Sevilla; el cardenal Cisneros lo llamó a la Universidad de Alcalá encargado de la  enseñanza de retórica;  escribe un texto de esa materia. Su Introductiones Latinae, publicado en 1481, se constituyó en el texto más importante hasta entonces, convirtiéndose  en manual para los estudiantes hasta el siglo XIX; en la última década del siglo XV presenta los diccionarios de latín y castellano. La novedad de la gramática residía en que  antes no se había escrito  en una lengua contemporánea. Para los hombres de la Edad Media, sólo el latín y el griego estaban dotados de una grandeza que hacía esas lenguas merecedoras de estudio y análisis, mientras que las "lenguas vulgares" se regían apenas por el gusto de los hablantes, sin necesidad de que éste fuera estudiado ni de que sus reglas se establecieran. Nebrija murió en Alcalá de Henares el 5 de julio de 1522. En su pueblo natal un monumento eterniza su memoria.  Nuestro Don Andrés Bello  en 1847 sentó las leyes del castellano en América y fue un elemento de identidad que, en pleno siglo XIX, marcó distancias con la lengua hablada en la Península Ibérica, se le considera el “emancipador de la gramática”


(*) Gral. de Brigada
eumenes7@gmail.com



SIR WALTER RALEIGH: Enjuiciado y ejecutado por incendiar Santo Tomás de Guayana

En fecha 29 de octubre de 1618 fue decapitado en Londres, Sir Walter Raleigh, por haber incendiado a Santo Tomás de Guayana y dado muerte en una sangrienta escaramuza al gobernador Don Palomeque de Acuña. ¿Cómo fue esto posible?

Veamos al personaje. Walter Raleigh había nacido en Hayes Barton, Devonshire, Inglaterra en 1552. Se desempeñó como marino, pirata, poeta y político. Fue un aliado del bando de la reina Isabel I y luchó contra los rebeldes irlandeses. Concibió el proyecto de colonizar América del Norte, fundando en 1584 la colonia de Virginia. Contribuyó a la derrota de la Armada española en estas contiendas.

Gozó de mucha influencia política y fue elegido miembro del Parlamento. Se vio envuelto en una disputa por el amor de la reina Isabel con el conde Esses, siendo acusado de dar muerte a éste. En 1596, durante la guerra contra España, participó en la toma y saqueo de Cádiz, llevado a cabo por la flota inglesa, resultando herido en una pierna. A la llegada de Jacobo I al trono 1603, sucesor de Isabel I, que tantos favores le hizo a Raleigh, fue acusado de participar en una conspiración contra el rey, siendo encarcelado durante 12 años, hasta 1616. Durante su cautiverio escribió la "Historia del Mundo".

El monarca Jacobo I le conmutó la pena de muerte y Raleigh obtiene la libertad provisional e inició en 1617 una expedición en la Guayana venezolana, esperando descubrir minas de oro y riquezas para el Imperio Inglés. Había sido advertido que no debía tocar ninguna posesión de España, país con el cual Inglaterra deseaba fortalecer y mantener sus relaciones. Pero, Walter Raleigh hizo caso omiso a esta advertencia, violando esta orden real, tomando en forma violenta, en nombre de Inglaterra, algunas posesiones españolas, incendiando la ciudad de Santo Tomás de Guayana, directamente hecho por su enviado Lorenzo Keymis. A su regreso a Inglaterra, fue detenido de nuevo a solicitud de España.
De nada le valieron sus múltiples actividades de soldado del reino, aventurero, explorador y sus luchas contra la invencible Armada Española. Fue enjuiciado, condenado a muerte y posteriormente decapitado. Durante su arresto escribió diversos artículos, entre ellos "Descripción de la Guayana", publicada en Londres en 1751.

Por lo menos, en este caso, se hizo justicia de las barbaridades cometidas en suelo venezolano.




GUAICAIPURO: UN GUERRERO INVENCIBLE



El Cacique Guacaipuro o Guaicaipuro está considerado como el más grande líder indígena que enfrentaron los colonizadores españoles. Era un estratega natural, con un acentuado don de mando, y que agrupó a todos los caciques y guerreros de la época,  en la región norte centro-costera de Venezuela, durante la década de 1560. Su asentamiento estaba localizado en las vecindades del actual San José de Los Altos, en el hoy Estado Miranda, en la vertiente de la quebrada Paracoto. Era Baruta su hijo mayor y tenía dos hermanas y seis hermanos. No hubo conquistador español que lograda dominar la región y ejemplo de ello fue que Pedro de Mendoza tuvo que ausentarse ante los ataques de Guacaipuro.

El Gobernador de la Provincia de Venezuela, con sede en Barquisimeto,  nombra al conquistador Juan Rodríguez Suárez (fundador de Mérida en 1558), para que en compañía del mestizo Francisco Fajardo, conquistara a los indios caracas. Rodríguez combate contra las tribus de Guacaipuro, Paramaconi, Tiuna, Terepaima y otros, no logrando someterlos. Por el contrario, Guacaipuro asalta un campamento minero donde mueren todos sus miembros, incluyendo tres hijos de Rodríguez Suárez. El 1ro. de agosto de 1661, Rodríguez funda en el hato de Francisco Fajardo, una villa la cual denominó San Francisco. Esta villa también fue atacada por Guacaipuro, no dándole cuartel a los conquistadores. Posteriormente, Guacaipuro emboscó a Juan Rodríguez Suárez, en el sitio conocido como las montañas de Las Lagunetas, dándole muerte.

En el año 1565, el gobernador Alonso Bernaldes, nombra a Diego de Losada jefe de una expedición pacificadora hacia el centro, para someter a los indios Teques y Caracas, cuya conquista y colonización la habían iniciado sin éxito Pedro Miranda, Francisco Fajardo y Juan Rodríguez Suárez. Sustituido el Gobernador por Pedro Ponce de León, éste ratificó la expedición anteriormente nombrada. Esta estaba formada por 100 españoles, con sus respectivas mujeres, algunos clérigos, 900 indios, caballos, ganado, armas. Sale de Barquisimeto en enero de 1567 y después de una travesía inician el ascenso de la Cordillera del Interior, siendo continuamente atacados desde las alturas por los hombres de Guacaipuro, a punta de arco y flechas, quienes dominaban las sierras desde los valle de Aragua, Los Teques hasta el área del mar.  Los invasores responden con fuego de arcabuces y mosquetes. El 25 de marzo de 1567, Lunes Santo, en las alturas de San Pedro, área de Los Teques, tuvo lugar una de las más sangrientas batallas entre Diego de Losada y Guacaipuro. Losada calculó unos 10.000 indios, formados por las tribus Teques, Caracas, Tarmas, Mariches y Arbacos. Fue una verdadera carnicería hecha a los indios a fuerza de espadas, lanzas y armas de fuego. Aún así, Losada no obtiene la victoria completa. Sus hombres están extenuados de tanto descuartizar indios y por consiguiente, se retira al pueblo del Cacique Macarao (actual Macarao). Losada rehace sus fuerzas y al día siguiente, asciende nuevamente la cordillera, llegando al valle de San Francisco. Envía comisiones para lograr un entendimiento con los indios, pero Guacaipuro está decidido enfrentar a los invasores hasta morir.

De allí en adelante, se llevan a cabo encuentros esporádicos entre ambos bandos. Guacaipuro hiere gravemente en uno de ellos al conquistador Diego de Paradas, quien muere posteriormente de sus heridas.  En la Batalla de la Quebrada, Guacaipuro le dio un fuerte escarmiento a los españoles, quienes buscaban alimentos, ya que comienzan a escasear en las filas españolas. Aprovecha Diego de Losada para fundar la ciudad de Caracas el 25 de julio de 1567, en la misma villa San Francisco. Guacaipuro está incómodo con esta fundación y en Consejo llevado a cabo decide atacar la misma. Estaban presentes los caciques Naiguatá, Uripatá, Guaicamacuto, Tiuna, Anarigua, Mamacurí, Querequemare, Prepocunate, Araguaire, Guarauguta, Aricabacuto, Aramaipuro, Chacao y Baruta, con el fin de reunir unos 8.000 a 10.000 indios. Los caciques Paramaconi, Urimare y Paramacay no pudieron llegar al sitio de reunión por haber sido atacados por los españoles. Se llevó a cabo la Batalla de Maracapana, en la sabana con ese nombre, en 1568. Demás está decir que nuevamente se repitió la masacre, debido al armamento y vestimenta usado por los conquistadores. Guacaipuro se retira, pero queda en el campo el cacique Tiuna, quien luego de enfrentar a cuatro hombres y vencerlos, es muerto por una flecha en la espalda, lanzada por un indio leal a los españoles.



Para Diego de Losada Guacaipuro era un dolor de cabeza. La ascendencia de este gran cacique y su valor era sin igual. Logra Losada descubrir su campamento y designa al Capitán Francisco Infante, quien al frente de 80 hombres bien armados irá en busca del jefe indio para arrestarlo o matarlo. Salen en la noche, llegando al campamento de Guacaipuro en el amanecer, penetrando sin dificultad. Guacaipuro lo enfrenta al lado de sus 25 flecheros, logrando herir a varios. El resto de la tribu se suma a la defensa y comienza la carnicería. Ante la resistencia de Guacaipuro, le prenden fuego a la choza. Sale de ella Guacaipuro, dándole muerte al soldado Juan Gómez con su estoque (arrebatado a Juan Rodríguez Suárez), pero cae muerto por las espadas de los españoles, al igual que sus flecheros. Muerto Guacaipuro, Losada se interna y domina las tribus Teques, Caracas y mariches. Solamente en una acción innoble y cobarde podía ser derrotado este gran guerrero. No se ha conocido un caso de resistencia indígena de esta naturaleza en ninguna región conquistada por los españoles en toda América.




Primer Gobierno del Gral. José Antonio Páez: 1831 - 1834

Balance Histórico.


Mucho se ha hablado de la actuación del General José Antonio Páez durante la guerra de Independencia y específicamente, de su actuación al frente del Gobierno, en las diversas oportunidades que le tocó ocupar la Primera Magistratura. Sin embargo, hemos querido hacer un balance histórico de su primer gobierno, al considerarlo el más crucial, en virtud de la separación de Venezuela de Colombia en 1830. Uno de los grandes méritos del Gral. Páez fue llevar el país de una dependencia de esa unión a un modelo autónomo, sin el peligro de una guerra internacional, ni de haberse concretado una situación de peligro interno que rompiera el hilo constitucional. Páez se constituyó en un factor de equilibrio en medio de las dificultades.



El Gral. Páez trató de rodearse de los mejores hombres influyentes en el país, pero el repunte militarista fue grande, en cuanto a los pronunciamientos llevados a cabo durante su gestión, logrando finalmente que se respetase la nueva Constitución y se mantuviera la paz. Respetó la legalidad, por encima de todo. Dio los primeros pasos para llevar el país hacia un modelo económico próspero, tomando en consideración que veníamos de una economía arrasada por la guerra.

En materia de relaciones internacionales, siempre buscó la amistad con la Nueva Granada, como lo demuestra el tratado de amistad, alianza, comercio, navegación y límites, firmados con ese país en 1833, e inició el proceso de reconocimiento de la nueva República por parte de España. En el aspecto educativo, se impulsó la creación de colegios de segunda enseñanza en las capitales de las provincias y se amplió la educación superior. Se mejoraron las vías terrestres, problema que se venía arrastrando desde la época de la colonia. Igualmente, se mejoraron las condiciones de navegación marítima.

Se puede afirmar que el Gral. Páez fue un hombre honesto con respecto al tesoro público y que el ensayo hacia una República democrática fue exitoso. También su régimen es considerado como el primero de la Oligarquía conservadora. Este pequeño análisis de su primer gobierno está comprobado al pasar esos primeros difíciles años en forma exitosa y entregar la Presidencia en un proceso eleccionario pacífico a un civil, al Dr. José María Vargas



El Coronel Antonio Nicolás Briceño y la Guerra a Muerte



El Coronel y Abogado Antonio Nicolás Briceño se vio envuelto en una vorágine de acciones crueles e inhumanas, producto de la situación que se estaba viviendo en Venezuela a partir del año de 1812. A Briceño lo encontramos participando en conspiraciones desde 1808, sufriendo persecuciones y cárceles Elemento activo en los sucesos de abril de 1810 y fue Diputado por Mérida al Congreso de 1811. Fue uno de los firmantes del Acta de Independencia. Participa activamente en los sucesos bélicos del año 1812 y al caer la Primera República, emigra a Curazao y Nueva Granada, donde el Gobierno de Cartagena le otorgó el grado de Coronel. Siendo un profesional ilustrado, bueno, apacible, moderado, a decir de tantos historiadores patriotas como realistas, la guerra de exterminio que se estaba llevando a cabo en Venezuela y otras provincias americanas, en los años 1812 y 1813, alteró en sumo grado su carácter y personalidad. Esto lo convirtió en un ser agresivo con un sentimiento de venganza, el cual lo llevará a cometer un acto de barbarie como el que vamos a señalar.


Convino el Coronel Briceño en levantar la bandera del exterminio en Venezuela en contra de los españoles. En busca de prosélitos a sus planes encontró a siete hombres, resueltos como él a firmar un pacto de muerte. El 16 de enero de 1813, produjo un manifiesto en Cartagena, en el cual se comprometía libertar a su patria del yugo infame que sobre ella pesaba,  dictando una serie de condiciones para llevar a cabo su plan: exterminar la raza maldita española. Aceptaba en sus filas a criollos y extranjeros: las propiedades de españoles en Venezuela serían divididas entre sus hombres y el Estado, entre otras consideraciones. Pero, lo más agudo del manifiesto era la obtención  de recompensas y ascensos: dependía del número de cabezas de españoles o de isleños canarios que se presentasen. Por ejemplo, treinta cabezas equivalen al grado de Teniente, cincuenta para Capitán, etc. Igualmente contemplaba los sueldos a pagar y las raciones alimenticias. Todos sus compañeros firmaron este Manifiesto. Esto representa un acto de barbarie sin precedentes en la época, pero comprensible al hecho que se estaba viviendo en Venezuela.

El Coronel Briceño y sus compañeros salen de Cartagena rumbo a Cúcuta, donde le presentan su proyecto al Brigadier Simón Bolívar y a su segundo, el Coronel Manuel del Castillo, quienes desaprobaron dicho plan, extrañándole a Bolívar ese arranque sanguinario en Briceño, a quien conocía y estimada, además de estar emparentado con él, ya que Briceño estuvo casado con una pariente suya. Los documentos entregados por Briceño, Bolívar y Castillo los enviaron al Congreso de Nueva Granada. La respuesta oficial que le dieron a Briceño fue que aprobaban su plan, excepto el de matar a todos los españoles. Esperarían por la respuesta del Congreso.

El Coronel Briceño, desagradado por estas respuestas, insiste, pero al no encontrar apoyo, resuelve actuar por su cuenta. Al frente de 143 hombres marchó para San Cristóbal, donde cumplió su cometido: asesina a dos pacíficos ancianos españoles. Pero no contento con ello, los decapitó y envió sus cabezas a Simón Bolívar y Castillo, con cartas escritas con sangre. Ambos jefes, irritados, le enviaron sendas respuestas, devolviendo Castillo la cabeza a él enviada, mientras Bolívar le prohibía continuar con estos actos. El 5 de mayo le ordena Bolívar a Briceño que se le presente, pero éste huye con sus hombres y se interna en Guasdualito, siendo atacado el 15 de mayo por el jefe sanguinario José Yáñez, quien conocía y seguía todos sus movimientos. Algunos hombres de Briceño fueron muertos, otros escaparon, pero Briceño y doce de sus hombres fueron apresados y enviados a Barinas para ser juzgados. Fueron sometidos a Consejo de Guerra, por orden del jefe realista Don Antonio de Tíscar. El 12 de junio de 1813, siete de los compañeros de Briceño fueron condenados a muerte, dos sentenciados a 10 años de presidio, otros dos enviados a servir como soldados realistas y uno salió en libertad. El Coronel Briceño fue condenado a muerte y que fueran cortadas su cabeza y manos para ser expuestas a extramuros de la ciudad. El 15 de junio de 1813, el Coronel Antonio Nicolás Briceño fue ejecutado. Era conocido con el apodo de El Diablo, debido a sus representaciones teatrales como tal, en la ciudad de Caracas.

Mucho se ha hablado de esta ejecución, considerándose la causa real que llevó al Brigadier Simón Bolívar a dictar su Decreto de Guerra a Muerte, pero no es así. Bolívar ha iniciado su Campaña Admirable y es en Mérida cuando se entera del arresto del Coronel Briceño y su gente, por medio de comunicación de fecha 20 de mayo de 1813, dirigida a su persona por Pedro Briceño Pumar. Bolívar no duda en ningún momento cuál va a ser el futuro de estos prisioneros. Expide una proclama en Mérida explicando la guerra de exterminio llevada a cabo por los españoles y esboza lo que será una guerra implacable, a muerte. Prácticamente, es la antesala del Decreto de Guerra a Muerte, el cual decreta el 15 de junio de 1813, en la ciudad de Trujillo, el mismo día de ejecución del Coronel Antonio Nicolás Briceño, en Barinas.




El Desollador

Cuando vemos un título así evocamos quizás a una determinada película. Pero no, no se trata de ciencia ficción. Se tratan de hechos acaecidos en Venezuela y que nos llenan de terror y a veces de incredulidad que sucesos como los que vamos a narrar hayan pasado en nuestra tierra. El personaje que lleva este nombre se llamó Francisco Rosete. Este personaje había nacido en las Islas Canarias, España, en 1775. Desde muy joven se vino a Venezuela, residenciándose en la población de Taguay, hoy en el Estado Aragua. 

Allí se decidió al comercio, estableciendo una pequeña pulpería donde vendía quesos, papelón, manteca de cochino, chicharrones y otros comestibles. Mantenía una estrecha relación constante y estrecha con la peonada y esclavos de las haciendas cercanas, lo cual le servirá en el futuro.

Al sucederse los hechos independentistas, a partir del año 1811, sirvió Rosete como soldado de caballería a las órdenes del Generalísimo Francisco de Miranda, participando en la Campaña de Valencia, regresando al pueblo de Taguay al finalizar dicha campaña. En el año 1812, cuando don Eusebio Antoñanzas, miembro del ejército de don Domingo de Monteverde, llegó a los llanos centrales, inmediatamente asimiló a su ejército a Francisco Rosete, nombrándole Teniente de Justicia Mayor del pueblo de Camatagua, iniciándose de esta manera su ciclo de muerte, bailando el mismo son infernal de sus maestros. De soez, vulgar y malvado pasó a distinguirse como el más cruel perseguidor de los patriotas. De simple bodeguero pasó a ser caudillo y comandante de los ejércitos del Rey en los Valles del Tuy. 

Su fama de verdugo popular se fue conociendo en los pueblos de Taguay, Camatagua y otras localidades de estos valles, actuando al frente de una partida de bandidos, sembrando el terror como ninguno. No hubo hacienda  o hato que no robase con el mayor descaro, aumentando su fama de asesino y sanguinario. Uno de sus ultrajes preferidos era torturar a sus prisioneros, quitándoles la palma de los pies, dejando la carne viva. Luego los hacía caminar, dejando estampadas las huellas de sangre en el camino, y en presencia de los familiares, les hacía sacar, aún viva la persona, los lomos y se los enseñaba antes que expiraran.

Al triunfar Simón Bolívar durante la Campaña Admirable, en 1813, Rosete se esconde en el llano, temeroso de la persecución de los patriotas, ante la caída de Domingo de Monteverde. Es entonces cuando encuentra protección en el temible José Tomás Boves, quien lo enrola a su ejército, precedido Rosete de la fama que lo acredita ampliamente para formar parte de la oficialidad de Boves. Como miembro del ejército de Boves, Rosete participó en las masacres de Ocumare del Tuy, lo cual reseñaremos en otra sección de este blog. Solo quisiera señalar que estas matanzas fueron extremadamente crueles, casa por casa, asesinando hombres, mujeres y niños. Rosete fue expulsado de estos poblados por el General José Félix Ribas.



Posteriormente, en 1814, Rosete fue nombrado por Boves como Comandante Militar de San Sebastián de los Reyes, donde continuó imponiendo su firma de terror y muerte. En 1816, Rosete participó activamente en la Batalla del Juncal, al mando del Coronel Francisco Tomás Morales, quien se enfrenta a las fuerzas patriotas de los Generales Manuel Piar y  Gregor Mac Gregor. Al decidirse el triunfo de lado de los patriotas, entre los cadáveres se encontró el del comandante Francisco Rosete. La copla popular enseguida empezó a oírse:



En Urica murió Boves,
en el Alacrán, Quijada,
y en el campo del Juncal,
Rosete y sus camaradas.










BOLIVAR CASI PIERDE LA VIDA EN CASACOIMA

Para la campaña de Angostura en el año 1817, Bolívar tenía establecido su cuartel general a pocos kilómetros de Guayana La Vieja, en un trapiche llamado Casacoima, sobre un brazo del río Orinoco. El 4 de julio de ese año, Bolívar estuvo a punto de ser asesinado ó caer prisionero de los realistas, en compañía de Carlos Soublette, Juan B. Arismendi, Jacinto Lara y otros oficiales del estado mayor.
Bolívar se había dedicado a la preparación de la defensa de la plaza y apoyo a la escuadra del Almirante Brion. Unas flecheras que venían a reunirse con la escuadrilla que se aproximaba desde Margarita, fueron atacadas a cañonazos desde la fortaleza. Bolívar, al oír los tiros, salió con su estado mayor y embarcándose, llegaron a las proximidades del caño Casacoima, pero los realistas tomaron el sitio de embarque, apropiándose de los caballos y otras bestias. Al mismo tiempo, embarcaciones realistas prácticamente los tenían rodeados, no teniendo más remedio que tirarse al río y nadar hacia la laguna de Casacoima. Al llegar a tierra, Bolívar le preguntó a Arismendi cómo lo había hecho sin saber nadar, respondiendo Arismendi que si en vez de agua hubiese sido plomo derretido, igual se hubiera lanzado con tal de no caer en manos de los españoles ni vivo ó muerto.
Un asistente de Bolívar, de nombre Dionisio, fue el último en llegar a tierra debido a que transportaba un enorme cuchillo. Al ser interrogado por Bolívar del por qué no tomó una prenda de mayor valor, Dionisio le respondió que el cuchillo era para matarlo a él, antes que verlo prisionero de los españoles, a lo que Bolívar le respondió mientras señalaba su garganta desanudada, que él también tenía un cuchillo para degollarse por los mismos motivos.



El coronel Pedro León Torres, en la creencia de que Bolívar y sus acompañantes estaban muertos ó prisioneros, salió en su auxilio abriéndose paso entre los realistas, pero aquellos ya se habían distanciado del enemigo por los caños, mientras los españoles se retiraban llevándose las lanchas.




¿SOMETIMOS AL OLVIDO AL CORONEL ATANASIO GIRARDOT?

¿Quién fué este insigne Oficial colombiano? ¿Ya la población venezolana lo relegó al olvido? ¿Igual el Gobierno venezolano? ¿Y qué ha pasado con el Decreto del Libertador Simón Bolívar? Son muchas interrogantes que nos hacemos al repasar la vida de nuestros insignes Próceres de la Independencia y que por desidia oficial se van relegando al olvido y he allí nuestra misión: evitar que ello suceda porque al contrario, debemos tener presente por siempre la acción heroica de hombres y mujeres que salieron de sus tierras para morir en suelo venezolano, para legarnos la libertad. Es suficiente mérito para mantener nuestra bandera de justicia en alto.

Primero, repasemos rápidamente quién era este personaje. Había nacido Girardot en San Jerónimo, Colombia, el 2 de mayo de 1791. Desde muy joven se dedicó al estudio de las armas, en compañía de sus hermanos. Ya en 1809 era Teniente del batallón de infantería auxiliar de la guarnición de Bogotá. En 1810 prestaba servicios en el Batallón de Voluntarios de la Guardia Nacional. Participó en la batalla del Bajo Palacé, el 28 de marzo de 1811, contra las tropas realistas del Gobernador de Popayán. Posteriormente intervino en la guerra civil en Nueva Granada, entre centralistas y federalistas, combatiendo en Paloblanco y Alto de la Virgen, en el año 1813. Fue asignado a las fuerzas del Brigadier Simón Bolívar antes de iniciarse la Campaña Admirable. Ya para ese entonces ostentaba el grado de Teniente Coronel. Su primera acción fue en el combate de Angostura de La Grita, en vísperas de la campaña. Al iniciarse la Campaña Admirable, el Libertador lo nombró Comandante de la Vanguardia, la cual formó con dos columnas, al mando de los capitanes Hermógenes Maza y Luciano D´Elhuyar. Una vez en Mérida, el Brigadier Simón Bolívar le ordena saliera adelante con 500 hombres para limpiar de realistas las vertientes de la Provincia de Trujillo y Boconó, lo cual ejecuta brillantemente, derrotando en Betijoque o Ponemesa al Coronel Ramón Correa, el 4 de junio de 1813 y al Comandante Manuel Cañas en la Batalla de Agua de Obispos, el 18 de junio de 1813. Posteriormente, combatió en la Batalla de Taguanes, a las órdenes de Bolívar, asegurando el triunfo de la Campaña.

El General Bolívar sigue hacia Caracas, dejando en Valencia al grueso del ejército, combatiendo a Domingo de Monteverde en Puerto Cabello y sus alrededores. Bolívar inicia la Campaña del Centro, Occidente y Sur de Caracas, ante la avanzada realista desde varios puntos del país. Bolívar regresa a Valencia y se realizan las estrategias para un enfrentamiento definitivo con el Capitán General Domingo de Monteverde, lo cual se sucede el 30 de septiembre de 1813, en el área de Bárbula, en el hoy Estado Carabobo. Bolívar dividió sus fuerzas de infantería en tres columnas, al mando de los Comandantes Rafael Urdaneta, Atanasio Girardot y Luciano D´Elhuyar. Después de un fuego vivo, las tropas realistas fueron desalojadas. Concluída la batalla, el Comandante Girardot se encontraba con el Comandante Urdaneta en lo alto de la colina, cuando súbitamente, una bala fría dió en la frente de Girardot, matándolo al instante. En sus manos enarbolaba la bandera tricolor. El ejército pedía venganza. Esa misma noche durante el velatorio de Girardot, El Libertador ordenó al Comandante Luciano D´Elhuyar que tomara el mando del ejército con tropas neogranadinas y vengara la muerte de su compañero y destruyera a Monteverde en Las Trincheras, sitio donde se encontraban las tropas realistas, lo cual se hizo exitosamente en la Batalla de Las Trincheras, el 3 de octubre de 1813.

Con fecha 30 de septiembre, el General Simón Bolívar emite un Decreto (Ver Documentos para la historia de la vida pública del Libertador. Blanco y Azpúrua. Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas, 1978. Tomo IV, p.738), elogiando las virtudes que en vida tuvo el Comandante Atanasio Girardot, ascendido post morten a Coronel, resolviendo, entre varios artículos, lo siguiente:

1.- El 30 de septiembre será una fecha aciaga para la República, a pesar de las glorias de que se han cubierto sus armas en este mismo día, y se hará siempre un aniversario fúnebre, que será un día de luto para los venezolanos.

2.- Su corazón será llevado en triunfo a la capital de Caracas donde se la hará la recepción de los libertadores y se depositará en un mausoleo que se erigirá en la Catedral Metropolitana.

3.- Sus huesos serán transportados a su país nativo, la ciudad de Antioquia en la Nueva Granada.

4.- El cuarto Batallón de línea, instrumento de sus glorias, se titulará en el futuro "Batallón Girardot".

5.-El nombre de este benemérito ciudadano, se inscribirá en todos los registros públicos de las Municipalidades de Venezuela, como primer bienhechor de la patria.

6.- La familia de Girardot disfrutará por toda su posteridad de los sueldos que gozaba este mártir de la libertad de Venezuela, y de las demás gracias y preminencias que debe exigir del reconocimiento de este gobierno.

7.- Se tendrá por una ley general, que se cumplirá inviolablemente en todas las provincias de Venezuela.

En cumplimiento del Decreto emitido por el General Bolívar, se llevó el corazón de Girardot en procesión hasta Caracas, encabezado por el mismo Bolívar, siendo aclamado por todos los pueblos por donde pasaba el cortejo y sumándose ciudadanos a su paso hasta llegar a la capital y realizar el cometido. Igualmente el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada decretó honores al Coronel Atanasio Girardot, quien apenas contaba con 22 años de edad.

Esto son los hechos. entonces, cuáles son las respuestas a las interrogantes iniciales. ¿Este Decreto del Libertador ya no tiene vigencia? Así como se han estado sacando decretos vigentes, ¿Qué pasa con éste? En varias oportunidades he alertado a las autoridades competentes de desempolvar este Decreto, no encontrando eco en ninguna de las esferas gubernamentales, incluyendo la Presidencia de la República. Hay que admitir que en algunas regiones del país se le rinde culto a Girardot. En el sitio de la batalla se encuentra un monumento espectacular de Girardot sobre un cerro (vía autopista hacia Puerto Cabello, a un kilómetro y medio antes de llegar al peaje, del lado izquierdo). Igualmente en el Estado Aragua, cuando se entra a Maracay por el peaje de Palo Negro, lo primero que nos encontramos es una estatua de Girardot, antes de llegar a la Plaza de los Aviadores. Igual, en Maracay tenemos el Municipio Girardot, uno de los más importantes del Estado, con una formidable plaza Girardot en pleno centro de Maracay, al frente de la Iglesia Metropolitana, con una estatua del héroe. Pero no debemos caer en el olvido, ni en la desidia oficial. Son nuestros héroes, próceres, y por lo menos debemos darles las gracias por su empeño, tezón y por haber dejado su vida en esta tierra, para que nosotros pudiéramos disfrutar la nuestra.




EL ESPECTRO DE BOVES

No, no estamos hablando de José Tomás Boves ni de un fantasma que aparece en Urica, lugar de su muerte, tal como lo afirma el decir popular. Estamos hablando de Sir Ralph James Woodford, Gobernador de Trinidad en el año 1814. El caso es cuando el Comandante Francisco Tomas Morales asume el mando del ejército de Boves, a la muerte de éste en Urica, y decide acabar con toda la resistencia patriota en el Oriente venezolano. Muchos ciudadanos venezolanos huyen del exterminio, como venia sucediendo en los pueblos de Río Caribe, Carúpano, Yaguaraparo, Güiria, entre otros, buscando asilo en la isla de Trinidad, aunque esta situación también había pasado cuando Boves invadió la ciudad de Cumaná y causó desolación y muerte. Pero en la isla de Trinidad, el Gobernador Woodford había dado instrucciones precisas a sus autoridades, siendo perseguidas con crueldad estas inmigraciones, negándose el asilo solicitado y expulsándolos de la isla.
Sir Ralph Woodford


En varias oportunidades, gente que llegaban en canoas les era negado el permiso para desembarcar en la isla, obligándolos a permanecer en las mismas a la intemperie, negándoles inclusive la posibilidad de adquisición de víveres, agua o cualquier necesidad que lo ameritase. Eran obligados a regresar por la misma vía de llegada, siendo presa fácil de las hordas de Morales en las diferentes playas, donde eran degollados a cuchillo. Otros lograron refugiarse en la isla de Saint Thomas, donde prácticamente se morían de hambre, siendo auxiliados por autoridades españolas de Puerto Rico, el Gobernador don Salvador Meléndez y el Intendente de Hacienda don Mariano Ramírez.


Esta conducta asumida por el Gobernador Sir Ralph Woodford fue denominada popularmente al referirse a él como “El espectro de Boves”. Pasada esta novedad a las autoridades británicas, no se supo nunca de ninguna averiguación.

 

LOS HÉROES SIN PATRIA...
 
El 12 de febrero de 1833, el Congreso de la República emite el Decreto Nro. 133, en el cual se incorporaba al Ejército y Marina de Venezuela, a los Generales, Jefes y Oficiales, quienes se encontraban exiliados y no podían retornar a la Patria por las medidas represivas tomadas en Venezuela y Colombia a partir de 1830, y que desde ese entonces vagaban por Las Antillas, sin recursos y sin Patria. En dicho Decreto se le mantenían los grados que ostentaban desde el 1ro. de enero de 1830. ¿Cuál fué la razón que llevó a estos héroes de la Patria a vagar sin rumbo?. Muchos de estos militares que hicieron la Independencia de Venezuela, la actual Colombia, Ecuador y el Perú, no podían retornar a la Patria debido a las medidas opresivas y reaccionarias dictadas por el Congreso de Venezuela en 1830, y por la reacción antibolivariana reinante en Nueva Granada, siendo muchos de ellos expulsados de Bogotá, después de los sucesos acaecidos en dicha capital. Para el año 1833, la reacción antibolivariana en el Congreso de Venezuela había disminuído más no cesado, pero dicho cuerpo expidió el Decreto mencionado.



Entre los Oficiales que vagaban sin rumbo se encontraban los Generales Rafael Urdaneta, Mariano Montilla, José María Carreño, José Laurencio Silva, Manuel Valdéz, Justo Briceño, Pedro Briceño Méndez, Renato Beluche, León de Febres Cordero, José de La Cruz Carrillo, Daniel Florencio O´Leary, Diego Ibarra, entre otros. Esta medida había sido solicitada al Congreso de la República por el General Carlos Soublette, Secretario de Guerra y Marina.

Esta situación nos lleva a una profunda reflexión: Lograda la Independencia y consolidada la República en el año 1830, no podemos afirmar que la paz reinaba en la naciente República. Los odios y luchan antagónicas han surgido y continuarán durante todo el siglo, como producto de la lucha por el poder. Y entonces veremos que cuando algún grupo ascendía a la cúspide del poder, otros eran perseguidos y viceversa. Esta confusa situación, inclusive, tocó al Libertador Simón Bolívar, a quien de igual manera le despojaron de sus grados militares y títulos, situación que se mantuvo hasta el año 1842, cuando finalmente y en gran parte debido a la gran presión popular creada a favor del Libertador, el Congreso le ratificó los títulos de honores que los Congresos de Venezuela y de Colombia le habían discernido y accedió a su última voluntad de traer sus restos a su patria natal.




4 de Junio de 1830:
Asesinato del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre